Una buena parte de los comportamientos que solemos catalogar de raros como dar mil vueltas antes de echarse en el suelo, ingerir poco a poco las croquetas del pienso fuera del comedero, por ejemplo, en la alfombra del salón, rascar la tierra tras hacer sus necesidades o enterrar objetos responden a los puros instintos, a la poderosa herencia del lobo.
Comer piedras
Mucho ojo con esto porque las piedras podrían perforar el intestino del animal. Igual que suele ocurrir cuando un peludo come hierba, al ingerir piedras, arena o cemento lo que el can intenta es provocarse el vómito pues tiene molestias como problemas renales o acidez de estómago. Los labradores y golden retriever son muy dados a esto.
Se revuelca en el suelo
Muchos perros encuentran realmente placentero revolcarse en el césped o en una alfombra, es como un masaje para nosotros. Otras veces están llamando nuestra atención, sobre todo, si los miramos y nos reímos (si la mascota lo hace todo el rato quizá no le estés haciendo mucho caso) y pidiendo mimos. En otras ocasiones puede significar que les pica algo (ojo con pulgas, garrapatas y alergias) o están incómodos. Este acto les sirve para enmascarar su olor o porque no les agrade su aroma, como cuando se les baña.
Perseguirse la cola
¿Tu perro se persigue la cola de vez en cuando? Puede ser que esté pelín aburrido y busque entretenerse un rato, sobre todo si es cachorro. Si este comportamiento te divierte y él lo nota, puede que lo haga porque te hace gracia.
Arrastrar el culo por el suelo
¿Has pillado al perro arrastrando el culo por el suelo? Pues podría tener lombrices intestinales o dificultades para vaciar sus glándulas anales.
Le huele el culo a otros perros
004Co que pasa es que las secreciones anales que expulsan los perros a través de dos sacos situados a ambos lados de su ano, emiten importante información. Se trata de componentes químicos que los cánidos emplean para conocerse. Fíjate si dan información que el perro que olfatea puede saber incluso lo que ha comido el otro animal.
Se come la comida lejos del comedero
¿Cuántas veces le has puesto a tu perro la comida en su plato y él se la va comiendo poco a poco en otra zona de la habitación? Los expertos en conducta canina tienen la respuesta a este comportamiento. Cuando los perros salvajes cazan, los miembros sumisos de la manada se llevan piezas de comida a otro sitio para no tener que pelearse con el líder y así poder alimentarse más tranquilamente. También apuntan a la posibilidad de que el propio ruido de las croquetas en el recipiente de metal les moleste o algún colgante o chapita que lleve su collar al contacto con el comedero.
Mueve una pata trasera cuando le tocas la panza
¡O las dos a la vez! No es nada malo, solo un reflejo como el que los humanos tenemos en la rodilla cuando el médico nos la golpea con un pequeño martillo. Lo que le ocurre a tu mascota se llama “reflejo de rascado” y tiene su razón de ser en la naturaleza. Cuando algo le provoca cosquilleo o irrita al animal, las terminaciones nerviosas que se encuentran en su piel mandan una señal que hace que una pata trasera o a las dos se muevan de forma involuntaria para quitarle algún insecto o espiguilla que se hubiera podido quedar adherida a su pelaje.
Come hierba
Se considera que es un intento deliberado e instintivo de provocar el vómito después de que haya tragado algo que lo hace sentirse mal. Los perros que comen hierba para provocar el vómito normalmente tragan la hierba lo más rápido posible, casi sin masticarla.
Se cree que largos trozos de hierba sin masticar cosquillean sus gargantas causando el vómito. También hay que reseñar que existen canes que comen hierba y sin embargo no vomitan.
Entierra objetos
¿Cree tu perro que le vas a robar su juguete preferido y por eso lo entierra? ¡No! Existen varias explicaciones al respecto y la primera responde al instinto puro y duro. Cuando habían tenido una buena cacería, los perros salvajes enterraban los excedentes bajo tierra para conservarlos y podérselos comer en otro momento. Otra razón es que el perro se aburra, otra obedece a la necesidad de almacenar de alguna manera objetos que tienen valor para él y la otra es que hay razas más propensas a cavar y enterrar como los terrier y los perros salchicha.
Da vueltas antes de tumbarse
Según algunos etólogos, este comportamiento es herencia del lobo y le sirve al perro tanto para asegurarse de que no hay peligro a su alrededor como para estar cómodo en el sitio en el que se va a echar además de marcarlo de cara a otros integrantes de la manada. Sin embargo, como con todas las acciones compulsivas, si tu mascota no para de dar vueltas, malo.
Rasca el suelo después de defecar
No todos los perros lo hacen, pero los que sí rascan después de hacer sus necesidades, lo que buscan es enterrar sus heces y ya de paso extender su olor ya que poseen glándulas odoríferas en las patas. De esta manera queda claro quién ha pasado por ese sitio.
Frotarse y revolcarse después de que lo bañes
La situación es la siguiente: le das un buen baño al perro, huele a tu champú perruno favorito y a la que te descuidas, zas, sale disparado a restregarse con el césped, las paredes de casa, los sillones… ¡todo lo que encuentra a su paso! ¿Por qué? Muy sencillo: el perfume del champú con el que lo has bañado solo te gusta a ti (no le va a gustar ningún jabón ya te lo adelantamos). Los expertos también relacionan este comportamiento con su naturaleza cazadora. Para no dar pistas de su olor, se rebozan en sustancias fétidas o en barro. Del mismo modo, apuntan a su carácter territorial, por el que consideran de su propiedad todo lo que tocan.
Va a por una pelota imaginaria
¿No te ha pasado alguna vez que has hecho el gesto de tirarle la pelota a tu perro y él ha salido corriendo como un resorte a por ella aunque en realidad no la has lanzado? Los canes son animales muy juguetones y se mantienen alerta ante la posibilidad de un buen rato de juego. Por eso, por las ganas que tiene de jugar, sale disparado incluso cuando no hay pelota.
Esconde comida
Esto es instinto puro y duro y es que los lobos enterraban la comida para tener reservas en caso de hambruna. Nuestras mascotas, bien alimentadas, no suelen hacerlo pero todo puede ser.
Huele el pis de otros perros
¿Por qué a los perros les apasiona olfatear el pis de otros congéneres? La respuesta es que de esta sustancia el animal obtiene valiosísima información, como si el que ha orinado es perra o perro, si ella está en celo… Este afán por oler el pis es muy típico de los machos.
Véase también ¿Por qué tu perro tiene ese comportamiento? I
Véase también ¿Por qué tu perro tiene ese comportamiento? II
Fuentes: