2 abril, 2020
Primer vampiro

¿De dónde vienen los vampiros?

El vampirismo y las historias de vampiros siempre han estado rodeadas de un gran misterio. Una figura ficticia para unos, y muy real para otros, que siempre despierta cierto temor y miedo.

Altos, pálidos, con colmillos afilados y piel pálida, el estereotipo de los vampiros ha cambiado con el pasar de los años, pero conservan la misma característica: son considerados monstruos chupa sangre. Lo que para algunos puede ser un cuento de horror inventado para entretener, para otros fue una verdadera pesadilla.

¿De dónde sale la palabra vampiro?

La palabra “vampiro” apareció por primera vez en inglés en 1732 y fue traída de reportes confusos sobre un incidente en los límites del imperio de Habsburgo, en el este de Europa.

En Medreyga, un pueblo rural en Hungría, los campesinos habían creado gran revuelo al demandar que se exhumase a uno de los vecinos, que había sido enterrado hacía meses.

Cementerio

Los lugareños aseguraban que el cadáver era una amenaza para el pueblo y que provocaba que el ganado se perdiese en los campos durante la noche.

La palabra que usaron para esta criatura ambivalente, atrapada entre la vida y la muerte, fue “vampiro“, que luego de una serie de traducciones significa “ser volador”, “beber o chupar” y “lobo”. Por otra parte, hace también referencia a cierto tipo de murciélago hematófago.

Cuando abrieron el ataúd se encontraron supuestamente con un cuerpo en perfecto estado y con incluso sangre fresca saliéndole de la boca.

Los campesinos entonces clavaron el cuerpo en la tumba con una estaca en el corazón y quemaron los restos, solo para asegurarse.

Murcielago

Unos cuantos años después, un monje benedictino recopiló sucesos parecidos en un libro titulado “Sobre los vampiros de Hungría, Bohemia, Moravia y Silesia“.

Fue de estas historias marginales que surgió el mito de los vampiros a pesar de los intentos de la iglesia de erradicar las creencias paganas.

Pero… ¿Ocurrió realmente?

Las historias de vampiros se originaron por la malinterpretación de algunas enfermedades, como la rabia y la pelagra (una enfermedad que cambia el color de la piel produciendo manchas debido a la mala alimentación).

El desconocimiento sobre el proceso de descomposición del cuerpo también fue un factor determinante para la difusión de historias de vampiros. Los gases producidos por el cuerpo en descomposición hacen que los cuerpos se hinchen y en muchos casos aparecen hilos de sangre por la boca, lo que daba la apariencia que el recién fallecido acabara de “comer”.

Vampiro

Para la época describían a los vampiros como cuerpos hinchados con dientes afilados y uñas largas. Esta creencia de que los muertos podían transformarse en monstruos vampíricos inició una serie de rituales de entierro bastante peculiares.

Entierros macabros para evitar vampiros

Parte de los intentos desesperados para evitar la propagación de los supuestos vampiros fue comenzar a alterar las tumbas de los fallecidos. Los enterraban cubiertos en ajo y semillas de amapola. También les clavaban espadas, cuchillos y palos en todo el cuerpo. En los casos más extremos los quemaban y los mutilaban.

Un fenómeno europeo

Los mitos de los vampiros permanecieron en Escandinavia como un problema local hasta el siglo XVIII, cuando Serbia estaba sometida bajo dos grandes poderes: La monarquía Habsburg y el imperio Ottoman.

Calle asolada

Los oficiales austríacos no tardaron en notar las extrañas costumbres que tenían para enterrar a sus muertos y comenzaron a documentar lo que veían. Enseguida se convirtió en un boom mediático.

La histeria por los vampiros fue tan intensa que en 1755 la emperatriz de Austria ordenó que se hiciera una investigación exhaustiva sobre el tema y publicó un comunicado oficial en el que refutaban científicamente los rumores de vampiros.

Los vampiros entre páginas de libros

El pánico en Austria disminuyó, pero la noticia de los vampiros ya se había corrido por toda Europa. Enseguida comenzaron a aparecer obras literarias referentes al tema como “Carmilla” de Joseph Sheridan Le Fanu alimentando de esa forma poco a poco el mito.

Vampiro aristocratico

El Vampiro aristócrata, seductor y corrupto, que además era mucho más poderoso apareció por primera vez en 1819 en un cuento corto de William Polidor nominado “El Vampiro

Lord Ruthven era su nombre: una bestia lujuriosa que cazaba mujeres jóvenes y era particularmente terrorífico porque actuaba en los exclusivos círculos de la alta sociedad.

La aparición de Drácula

En 1897 apareció por primera vez Drácula, pese a que algunos relacionan al personaje principal con la figura del Conde III Drácula, lo único que comparten es el nombre, no están relacionados de ninguna manera.

Aunque aclamada por la crítica, Drácula no fue un éxito instantáneo, y no caló en la cultura popular directamente. Fue la película de 1931 con la magnífica actuación de Bela Lugosi la principal responsable del fenómeno y de que haya llegado, relativamente intacto, hasta nuestros días.

La mayoría de información fue sacada de: culturizando.com y bbc.com

Temática sugerida por: Lucy, Axel Corona y María José Salgado Arroliga

Vampiro original

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